Esta es la nueva recomendación contra el COVID-19, según expertos

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Agencias

Un estudió mostró que reducir el volumen al hablar podría disminuir la propagación del COVID-19, por lo que las zonas más silenciosas en espacios interiores de alto riesgo, como hospitales y restaurantes, podrían ayudar a reducir los riesgos de contagio de del virus.

Una reducción de 6 decibelios en los niveles de habla promedio puede tener el mismo efecto que duplicar la ventilación de una habitación, dijeron científicos en una copia anticipada de un artículo que detalla su estudio.

Los resultados sugieren que las autoridades de salud pública deberían considerar implementar ‘zonas silenciosas’ en ambientes interiores de alto riesgo, como salas de espera de hospitales o comedores, escribieron los seis investigadores de la Universidad de California.

Las gotas microscópicas expulsadas mientras se conversa se evaporan y dejan partículas lo suficientemente grandes como para transportar virus viables, mostró el documento.

Un aumento de unos 35 decibeles en el volumen, o la diferencia entre susurrar y gritar, aumenta la tasa de emisión de partículas en 50 veces.

Cabe mencionar que la conversación normal está por encima del rango de 10 decibelios, mientras que el ruido ambiental en los restaurantes es de alrededor de 70.

Por lo que un salón de clases lleno de gente pero silencioso es mucho menos peligroso que un bar de karaoke con poca gente donde los clientes están socialmente distanciados pero hablando y cantando con música alta.

 

 

 

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